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Gobernador culpa a infiltrados de violentas protestas

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El gobernador del estado mexicano de Oaxaca, Gabino Cué, atribuyó hoy a “grupos infiltrados” entre los maestros los enfrentamientos registrados el domingo con las fuerzas de seguridad en esa región del sur del país, que dejaron un saldo de seis muertos.

En declaraciones a Imagen Radio, Cué dijo que se trata de “organizaciones afines al magisterio” con el pretexto de apoyar su lucha y que “tuvieron un activismo muy fuerte” en el conflicto de 2006 entre los docentes y el Gobierno, durante el cual murieron al menos 26 maestros.

Señaló que se está investigando “quiénes pudieron haberse infiltrado con armas de fuego para iniciar esta refriega en contra de la Policía y de la propia ciudadanía”.

“Yo espero que el magisterio, como ha hecho desde ayer, se deslinde de estos actos”, afirmó el gobernador tras destacar que la mayoría de los docentes de Oaxaca “no son gente violenta” y que el Gobierno está en la “mejor disposición de abrir un espacio para dialogar”.

Los miembros de la Sección 22 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) han realizado protestas y bloqueos de carreteras de Oaxaca en el marco del paro de labores que iniciaron el 15 de mayo pasado en repudio a la reforma del sector promulgada en 2013.

 

Sin embargo, las manifestaciones se intensificaron desde la semana pasada tras la detención de dos de sus principales líderes, Rubén Núñez y Francisco Villalobos.

Según cifras oficiales, la jornada del domingo se saldó con seis personas fallecidas y más de un centenar de lesionados, entre ellos 53 civiles, 41 policías federales -3 de ellos con heridas de bala-, así como 14 agentes estatales, 5 de ellos por armas de fuego.

El comisionado de la Policía Federal, Enrique Galindo, explicó a Radio Fórmula que desde el viernes pasado iniciaron “un ejercicio de recuperación de los espacios” bloqueados por los docentes, y ya habían logrado recuperar poco a poco y sin problemas la circulación en varias carreteras.

En el municipio de Asunción Nochixtlán, por donde se llega a Oaxaca desde la capital del país, el bloqueo de la carretera llevaba ya prácticamente “ocho días”, lo que impidió el paso de una gran cantidad de camiones cargados de mercancías, dijo.

Ante el “desabasto de medicinas, de alimentos y del flujo normal de una ciudad como Oaxaca”, capital del estado homónimo, indicó, se toma una “decisión operativa táctica, bien planeada”, y a primera hora del domingo se logró abrir la autopista tras dialogar con los manifestantes.

Unas dos horas después, hacia las 10.30 hora local (15.30 GMT), “vivimos prácticamente una emboscada, una situación totalmente diferente; (…) de repente se vuelve a reagrupar otro tipo de gente” que trae “bombas molotov”, “cohetones (petardos) de muy alto poder”, afirmó Galindo.

“Tengo muchos policías quemados de los pies y las manos, que perdieron los dedos”, apuntó y añadió: “Lo más lamentable es que empezamos a oír detonaciones de armas de fuego que indiscriminadamente disparan contra la sociedad civil y después contra la Policía”.

El comisionado, quien escuchaba lo que estaba ocurriendo vía telefónica, señaló que “en un momento dado llegan hasta 2.000 gentes a envolver a la Policía”, por lo que ordena “una retirada táctica” con agentes con todo tipo de heridas, incluidas “de bala”.

“Teníamos que actuar con mucha prudencia, quedarnos en Nochixtlán hubiera traído consecuencias más graves”, aseveró.

 

Sobre quiénes están detrás de la violencia, señaló que al parecer “fueron los grupos radicales, no el movimiento magisterial el que operó de esta forma”, sin embargo, añadió que tiene a personal “trabajando para identificar” a los agresores.

En relación a la situación actual, indicó que todavía hay carreteras bloqueadas porque “los mismos grupos radicales regresaron a sus posiciones”, incluido el tramo de Nochixtlán, si bien al parecer “se flexibilizó de alguna manera la circulación”.

Galindo destacó que “la idea es permanecer en Oaxaca porque hay que mantener el orden”, mientras que el Gobierno llamó a la Sección 22 a que se deslinde de los grupos violentos y se comprometa a un diálogo responsable dentro del marco de la ley para cesar la violencia

 

 

Agencia EFE

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